Un Repentino cambio climático en nuestro país hizo que el Sol se le atravesara a la niña; los visitantes de Bogotá en esta época tuvieron una corta temporada de cielos despejados y clima muy benigno. Una ciudad despejada, con tránsito muy limitado fue el atractivo que se destacó en estos primeros días de 2012.
Pudimos identificar los bogotanos, que nos quedamos en casa, a esos foráneos que paseaban por todos los rincones y en los medios de transporte cómodos por ese momento. Muchos no pudieron ocultar el desconocimiento de la urbe y su desorientación porque Bogotá no es amable con el turista desorientado. “Es hora de mejorar la señalización e incrementar los guías turísticos”.
Se vieron visitantes por cantidades en los Centros Comerciales, en los museos, en Monserrate y en los parques disfrutando del sol pasajero. Ojalá que quienes nos hayan visitado sientan que son bienvenidos siempre y que esta época de tranquilidad sirva para que se inicie para nosotros y también para quienes ya han regresado a su ciudades un magnífico y pacífico año nuevo lleno de felicidad.